Eyaculación precoz
La eyaculación precoz es uno de los
problemas sexuales más comunes en el género masculino y produce gran
impacto psicológico (ansiedad, depresión, pérdida de autoestima) en los
varones que lo padecen. En este trastorno, la eyaculación se produce
inmediatamente después de un estímulo sexual, pudiendo darse, en los
casos más severos, incluso antes de la penetración en la vagina. La
eyaculación precoz puede ser primaria, es decir, experimentarse desde
las primeras relaciones sexuales, o secundaria (adquirida), es decir,
tras haber experimentado experiencias eyaculatorias normales.
Este trastorno puede aparecer a
cualquier edad, aunque es más común entre los jóvenes, y está
relacionado, más que con la edad, con la experiencia de cada nueva
relación sexual. Su causa puede ser de origen desconocido. Sin embargo,
en ocasiones puede tener origen en problemas psicológicos y físicos.
Entre las causas psicológicas destacan la ansiedad, el miedo a no ser un
buen amante o la falta de conocimiento, lo que hace que se falle
continuamente y se convierta, entonces, en un problema crónico por la
creencia de que nunca se va a poder eyacular de forma normal. Por otra
parte, entre las causas físicas destacan los problemas hormonales, la
prostatitis crónica, la ingesta de algunos fármacos y las enfermedades
neurológicas.
Diagnóstico
El diagnóstico de la eyaculación precoz
se lleva a cabo a través de una entrevista personal con el paciente, en
la que se determinan sus antecedentes médicos y sexuales, así como si
esta es primaria o secundaria y si de produce puntualmente o de forma
constante. La eyaculación precoz puede ser consecuencia de la disfunción
eréctil, por lo que el especialista tendrá que determinar si está
originada por esta, para tratarla de la forma adecuada. También se
realiza una exploración física del paciente y se pueden recomendar
analíticas para detectar posibles problemas de los que derive la
eyaculación precoz.
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